Confort térmico en viviendas Passivhaus

Cuando la temperatura de las habitaciones es óptima, no hace ni frío ni calor, se dice que se ha alcanzado el confort térmico en viviendas. Además, las condiciones de humedad y el movimiento de aire son agradables. Si a eso se le une la buena calidad de aire que hay en las Casas Pasivas. La comodidad de la familia está garantizada.

Se puede estudiar el confort térmico desde varios puntos de vista. Lo normal es tratar primero la temperatura ambiente. Es decir, la temperatura del aire dentro de la casa. Después se estudia la temperatura del suelo. Se sigue por evaluar la temperatura de las paredes y el techo.  Todo esto teniendo en cuenta la humedad y la velocidad del aire.

El rango de temperatura para alcanzar el confort térmico en viviendas pasivas es de 20 ºC en invierno y 25 ºC en verano. Con una humedad que va del 40 al 70%. Hay que tener en cuenta que a mayor temperatura, menor tiene que ser la humedad para que se mantenga la sensación de confort.

Elementos para el confort térmico en viviendas pasivas

  1. Aleros. Al hacer el estudio bioclimático de una casa pasiva, se calcula cuánto deben sobresalir los aleros de la fachada. Ya que son una pieza clave en el control de la temperatura entre estaciones. Porque su función es dar sombra cuando el sol está alto en verano y permitir que la luz llegue en invierno, cuando la luz incide más baja.
  2. Lamas. Con la orientación adecuada de las lamas se consigue reducir la luz que incide directamente dentro de la casa. No obstante, permite el paso de la luz indirecta. Por lo que la vivienda permanece bien iluminada. Además, las lamas tienen dos configuraciones, una horizontal, que cumple la misma función que los aleros. Y otra vertical que protege las ventanas orientadas de este a oeste.
  3. Toldos. Como son un sistema móvil de bloqueo de radiación solar, se puede ajustar la cantidad de luz que deja pasar dependiendo de la estación. Para aumentar su efectividad hay que elegir el color y la transparencia adecuada para cada área.
  4. Pérgolas. Ya sea con un sistema de toldos o utilizando plantas trepadoras de hoja caduca, la idea es la misma. Dejar pasar la luz en invierno y bloquear los rayos solares en verano. Además, una pérgola con plantas proporciona un lugar fresco en verano fuera de la casa.

Inercia térmica

La inercia térmica relaciona la conductividad térmica con la capacidad calorífica. Es decir, mide la cantidad de calor que absorbe un material y la rapidez con la que transmite el calor. Los materiales con inercia térmica alta va a tardar más en calentarse, pero una vez caliente va a mantener el calor por más tiempo y va a calentar su alrededor durante más tiempo. En cambio, los materiales con baja inercia térmica van a calentarse rápidamente.

Los materiales con alta inercia, como los utilizados en las fachadas de una casa pasiva, van a mantener el frío y el calor alejados del interior de la vivienda. En invierno, la calefacción y el sol calientan la casa, que permanece caliente durante la noche. Y en verano, el calor queda atrapado en la fachada, siendo más fácil enfriar las habitaciones.

Consulta el catálogo de Casas Pasivas para elegir el modelo que mejor se ajuste a tus necesidades. El confort térmico en viviendas está garantizado.

Búsquedas relacionadas: confort térmico temperatura, confort térmico insht, como conseguir confort térmico, confort térmico riesgos laborales, definición de confort térmico, climatización confort, iso 7730 confort térmico, que es el confort.